Una noche oscura de invierno, el viento soplaba fuerte y movía con fuerza las ramas de los árboles. A lo lejos, se veía la tenue luz de la luna atravezando las nubes, y reflejandose en el tanque de agua.
Cerca de aquel tanque, jugaba una niña pequeña. Sonreía, sin preocupaciones, ni miedos. Nunca había experimentado el miedo hacia un ser. Hasta aquella noche...
Él la veía, la seguía con la mirada, no podía ver nada mas. Ella era hermosa, de su piel desprendia un olor dulce, su mirada era tierna y no parecia temer a nada. Su piel se veía suave y no había algo mejor que eso.
Mientras ella cruzaba por el jardín y cantaba una canción que le había enseñado su mamá, él buscaba la manera de acercarse a ella sin ser visto. Despues de que ella se recostó en la hierba, cerca del sauce llorón, él se acercó sigilosamente. Se sentó del otro lado del árbol, y respiró profundamente.
Pero la pequeña no se había dado cuenta de nada, entre sus sueños y juegos, nunca había pensado en un ser abominable que la siguiera.
Justo cuando ella estaba a punto de quedarse dormida, sintío una mano fría que le tocaba la mano. Creyó que era su perrito Bobby, pero no era así, cuando volteó la mirada lo supo, era un ser horrible, era un mosntruo, ella lo vió. Tenía una estatura más pequeña que la de ella, pero su fuerza era mayor, su piel era rasposa, llena de arrugas y poco pelaje, tenía los ojos grandes y rojos, pero lo más repugnante, era su olor, era asqueroso, como a animal muerto. El aire a su alrededor era irrespirable, y en poco tiempo, ella se desmayó.
A lo lejos, logró escuchar un grito aterrador, que se quedó grabado en su mente. Era su madre, que despues de sentir ese olor a podredumbre, salío a ver que hacía su hija. Y la vió en manos de aquel ser, y grito horrorizada, intentó correr detrás de aquel ser asqueroso y salvar a su pequeña, pero él conocía mejor el terreno y era más veloz.
La luna se ocultó detras de una nube oscura y densa, la oscuridad reinó en el valle. Y él se perdió, con la niña en los brazos, se sumergió en la oscuridad.
Dos meses después, alguien escuchó una canción, y vió una niña hermosa que brincaba, cerca de un sauce llorón. Pero cuando intentó acercarse a ella y preguntarle donde estaban sus padre o si se había perdido, ella desapareció en la oscuridad. Lo último que se escuchó al final fue la risa de un ser malvado, y despues salió un olor a animal muerto de entre los arbustos.
Fin
Hecho por Abilene (con errores de ortografía, pero ya que)
